31/7/07

Osadia... En su Justa Medida...

Debemos observar nuestro pasado, para poder apuntar certeramente a nuestros objetivos en el futuro. Estoy seguro que no soy el autor de la frase anterior, pero me parece muy adecuada para dar inicio a este escrito.

Ya no tengo edad para comportarme como un jovencito osado, pero realmente aún estoy en capacidad de tomar decisiones osadas, y hasta para comportarme osadamente cuando las circunstancias así lo exijan. En eso radica sentirse vivo, realmente vivo. La experiencia te muestra cuando y como debes ir un poco más allá que el resto, la experiencia también te brinda las herramientas necesarias para arriesgarte sin perder la perspectiva y el objetivo de asumir ese riesgo.

La vida se compone de oportunidades, opciones, riesgos y decisiones. La experiencia te dota de las capacidades necesarias para enfrentar estas últimas de la mejor manera. De esta forma creces, de esta forma vives, de esta forma triunfas. Cuando utilizas la experiencia de esta forma, cada vez te equivocarás menos, cada vez triunfarás más.

Las ideas brillantes son consideradas de locos hasta que estas ideas triunfan, para convertirse en ideas de sabios. ¿Y que convirtió a este loco en sabio? Bien, estoy seguro que hizo falta una gran dosis de osadía. Exponer tus puntos de vista sin vicios, colocar en delante de las personas que te rodean tus apreciaciones sobre la vida, cambiar radical y positivamente la situación actual para mejorar significativamente la misma, requiere de osadía.

Cambiar la estructura, funciones, procedimientos de una unidad organizativa para incrementar su productividad y calidad, violentando el "status quo", requiere entre otras cosas de osadía, y de mucha experiencia.

Cambiar una estructura gobernante, llámese Presidencia, Gobernación, Asamblea, Alcaldía, etc., para mejorar la calidad de vida de los servidos por estas estructuras, requiere de mucha osadía, y de mucha experiencia de todos los involucrados en este cambio, y estos, somos todos los ciudadanos.

Del equilibrio existente entre la osadía de asumir una decisión que genere un cambio, y de la experiencia para medir la mejoría de la situación originaria de este cambio, depende el éxito o el fracaso del mismo. Desde mi punto de vista, es así de simple... y así de complejo.

27/7/07

Alegría... Pura Alegría...

Llegué a mi casa luego de uno de esos días de oficina que te provoca borrar de la memoria, mis hijas me saludan y comienzan a pedir cosas: "papi, dejanos jugar afuera..."; "papi, quiero agua..."; "papi, vamos a jugar pelota...". Entre una y otra petición, mi esposa nos llama a la mesa para cenar... Me advierte (seria y repetidamente) que debo rebajar, porque me veo un "poquito" pasado de peso, pero que no importa, porque igual me quiere.

La escena es usual, cotidiana, no tiene nada de especial.

Luego, más tarde, las niñas se van a dormir. Mi esposa, agotadísima por todos los quehaceres, diligencias, atención a las niñas (Ahh!... las niñas están de vacaciones...) se retira a dormir también.

Yo... bueno... la verdad es que me provoca hacer algo más, y me quedo en la terraza de la casa viendo al cielo. Al rato me encuentro preguntándome cuando fue la última vez que me entusiasmé así al ver el cielo. La verdad, no me importa en lo mas mínimo, pues simplemente lo estoy disfrutando. Me llega una brisa fresca, de esas que te recomponen el ser, la calle donde vivo está tranquila, no están los muchachitos por allí y las mascotas de mis vecinos (usualmente ruidosas e irrespetuosas) parecen estar dormidas. Me acomodo en la silla, ganándome una comodidad espléndida. No me molesta nada, todo está perfecto, y un brillo de luna matiza la noche, como para vestirla apropiadamente y arreglar así un encuentro conmigo. Realmente lo estoy disfrutando mucho, como cuando te arrullaban de niño...

Toda mi conciencia de rutina se despide también, y se va a dormir. Conmigo se queda ese pedacito alegre, sabroso, burlón, y con la noche empieza a componer locuras de jovencito: la letra de una canción... la música necesaria... el capitulo inicial del libro de mis sueños...

Jeh, Jeh! Lo estoy pasando bien!... La alegría de ser capaz de hacer todo esto me invade... Y así, sin más, me encuentro alegre... feliz... agradecido.

Durante estos momentos he construido un mundo de pura felicidad. He disfrutado de lo que me rodea, y esto se ha fundido con mis mejores deseos, para darme una dosis de alegría, una recarga de esperanza y de optimismo.

Pura Alegría... Gracias...

24/7/07

Simples, Simplistas, Simplificadores...

¿Será que me cuesta reaccionar rápidamente al cambio y las circunstancias?

¿Será que definitivamente soy un ser muy complicado y complicador para mi entorno?

¿Porqué el resto de las personas que me rodean ven cada situación de manera simple, o simplista, o simplificada?

¿Porqué para mí nada es obvio, simple, inmediato?

Me aterra ver ver como muchas personas y grupos sociales simplifican de manera osada cada situación o inconveniente a resolver, usualmente pensando o diciendo "esto se puede resolver facilmente..." o "simplemente debemos hacer esto...". Sobre todo cuando quien no conoce del tema o situación a la que se enfrenta, le dice a los demás lo fácil que es resolver dicha situación.

Aprendí hace mucho tiempo que el tomarse a la ligera las decisiones suele resultar luego en consecuencias usualmente muy costosas y dolorosas, que pudieron haberse evitado razonando, analizando y sopesando la circunstancia original. Así podemos encontrar de nuevo en cada entorno donde nos desenvolvemos ejemplos de minimización de los problemas a resolver, sin llegar al fondo del problema y arreglándolo de forma superficial, solo para que tiempo después vuelva a aparecer el mismo problema, magnificado o multiplicado por el tiempo transcurrido.

Vean todas las graves imperfecciones en todas las calles, avenidas y autopistas de Venezuela, y no me refiero sólo a los infames huecos, sino a la ausencia reiterada de un paso seguro y confortable para los peatones, la falta señales apropiadas, las fallas en los semáforos y la grave falta de educación ciudadana y vial de los usuarios de estas vías. Desde este punto de vista, el solo tapar los huecos no sirve de mucho.

Trabajo en el desarrollo y mantenimiento de sistemas de computación, y de nuevo, se repite la receta de la simplificación: "este listado es fácil, solo cambia el anterior y está listo..." o "esta codificación es sencilla, toma el programa tal y cambia sólo esta condición, verás..." para darse cuenta luego que faltaba (o sobraba) una condición, o que no era ese el listado solicitado. Aquí de nuevo, los parches sobre lo hecho no sirven de mucho.

Aunque parezca lento, o que no se esté trabajando, es preferible ante cualquier situación detenerse a pensar como actuar, analizando cada posible solución y sus consecuencias, tomando en cuenta el tiempo y los recursos necesarios para generar cada solución, trazarse un plan de acción realista para llegar a la solución escogida y construyendo esa solución según ese plan, colocando de lado todos aquellos factores que nos puedan desviar de la obtención de esa solución y probándola, para garantizar que cumple con lo acordado. Básicamente, todas las metodologías de resolución de problemas se basan, palabras más, palabras menos, en estas premisas, y nos empeñamos una y otra vez en no seguirlas.

20/7/07

Contemplar...


Voy velozmente a encontrarme con mi realidad diaria... Voy de nuevo a repetir lo que mi destino habia decretado... Voy otra vez a sobrevivir otro dia.
En este preciso instante, mi humanidad me rescata.
Veo lo sublime de la vida... Observo cada detalle de lo existe frente a mí...Y lo disfruto...
Me reconcilio conmigo y con lo que me rodea. La experiencia me regala una sonrisa. Recuerdo que vivo... para disfrutar... para ser y trascender...
De nuevo, soy... En un reflejo de los motivos que me han colocado aquí, he podido crear esto....

19/7/07

El menos común de los Sentidos....

Estoy caminando por un pasillo que me lleva al cafetín de la compañía y empiezan a suceder cosas que de nuevo, me van convenciendo de dos cosas: una es que definitivamente soy un extraño en ese entorno y la otra es que el menos común de los sentidos es el sentido común.

Me encuentro un grupo de personas hablando animadamente, casi que felizmente, sobre el sitio donde se encuentra el azúcar, los revolvedores, la canela, etc., es decir, (y aquí es donde definitivamente soy el extraño: el que parece ser el único que nota la situación) tienen bastante espacio, mesas y corredores donde conversar, y están justo donde estorban (seguramente sin desearlo) al resto de los que queremos ser también por un momento felices, y disfrutar del café de la misma forma que ellos lo disfrutan. Probablemente suene a situación cotidiana: "Un permiso, por favor...", "Alcanzame el azúcar...", "Páseme un palito de esos...", "Echale un poquito de canela...". Y la solución definitiva es (aunque suene un poco fuerte): "Por favor, podrían moverse un poco para que el resto de nosotros podamos tomar lo necesario para disfrutar de nuestro cafecito...".

Estoy seguro que les ha sucedido a ustedes.

Me encuentro conduciendo hacia mi lugar de trabajo, y justo delante de mí se detienen dos conductores de transporte público a conversar plácidamente, deteniendo el tráfico en ambos sentidos de la Avenida Principal, olvidándose del resto de seres que necesitan utilizar estas vías.

Puedo seguir enumerando situaciones que ejemplifican lo inconsistentes que somos como "seres sociales" en Venezuela. Lo importante aquí es dar la campanada en cuanto a ese comportamiento poco social: no pensamos en comunidad, pensamos en individualidad. Entre otras características, esta define el alcance de nuestros logros como grupo; aquí es donde se diluyen nuestros logros individuales pues no escalan a nuestros distintos grupos de influencia, ni a nuestra sociedad.

17/7/07

Desde un Castillo...



Este es un experimento con tomas realizadas en distintas locaciones y la inclusión de una imagen de un Castillo.

11/7/07

Las dos caras de la moneda...

Las realidades en las cuales me desenvuelvo exigen de mí un gran esfuerzo para mantener la ecuanimidad frente a cada una de las situaciones que se me presentan. El intentar mantener una posición objetiva es un ejercicio extenuante, al cual le puedo agregar la selección de cada palabra para expresar objetivamente y en el grado propio mi posición.

En Venezuela, la polarización de formas de pensamiento es evidente, y ha generado un distanciamiento destructivo entre los habitantes interesados en crecer y tener una mejor calidad de vida que cada vez más se disipa en esta ambivalencia de fuerzas que se agotan con sólo mantener cada cual su posición, así como el alimento y las capacidades físicas de bandos guerreros se agotan sólo al mantener su posición en cada una de sus trincheras en una batalla, sin avanzar, y desperdiciando el recurso más preciado: el tiempo. Obsérvese que escribí sólo de los habitantes que estamos interesados en crecer y tener una mejor calidad de vida. Del resto, quizás en algún otro momento me podría ocupar: este escrito no es el escenario apropiado.

Otro tanto sucede en la organización donde presto mis servicios como empleado: observo una realidad en mi desempeño y situación (y en el de los demás, pero me reservo esta opinión) y al mismo tiempo tengo una percepción totalmente distinta desde otras posiciones, locales o internacionales. Además, para describir estas percepciones deben ser asumidos distintos puntos de vista: como empleado, como profesional, como persona, como padre.

Esta situación se repite en la comunidad donde vivo, con las mismas consideraciones.

Para todas y cada una de estas situaciones y posiciones, intento asumir (repito: es muy dificil) una posición equilibrada. Intento aislar las posiciones de cada una de las partes, y en la medida de lo posible, aproximar a un punto medio cada una de estas partes, para generar fuerzas que se complementen, se sumen en resultados positivos, y no suceda que estas mismas fuerzas se anulen, siendo desperdiciadas.

10/7/07

We are the World, We are the Children...

Esta mañana de camino al trabajo escuché una vez más la canción que dá titulo a este escrito. Hace más de 20 años esta canción fué interpretada por una pléyade de artistas encabezados por Michael Jackson. Hace más de 20 años estos artistas quisieron llamar la atención sobre la situación de hambruna extrema que viven la mayoría de los seres humanos. Hace más de 20 años, al resto del mundo se le puso el corazón bien arrugado, pues parecía que tenian esa realidad en sus narices y nadie la habia visto. Y 20 años después, la realidad es que no hemos hecho nada al respecto.

Yo creí hasta hace bien poco que sólo los venezolanos sufriamos de memoria de poca capacidad, de memoria corta, o de que simplemente no teniamos memoria. Resulta que en el resto del mundo sufren de este mismo mal. En Venezuela y en el resto del mundo, proseguimos con nuestro andar por esta existencia sin observar lo que la historía nos enseña, a través de existencias del pasado. Lo más triste, es que la historia es ciclica, como una maestra que en constantes repeticiones pretende enseñarnos algo que no queremos aprender.

Sea en el entorno que sea, mi percepción sobre el comportamiento cíclico de la historia es el mismo: la historia nos enseña más de una vez, de manera repetitiva, que es lo que debemos hacer de nuevo, y más importante aún, que es lo que no debemos hacer mas nunca. Este entorno, como ya creo haber demostrado, puede ser nuestro mundo, puede ser nuestro país, puede ser nuestra ciudad, urbanización, empresa para la cual trabajamos, unidad de trabajo, puede ser la familía.

Aprendamos cada uno de nuestra historia, utilicemos esta historia como herramienta para criticarnos, seamos más precavidos en actividad que emprendamos. Evitemos sólo cantar "We are the World, We are the Children..."

9/7/07

Placeres...


La verdad, quiero reflejar algo en lo cual siempre he pensado.

Quiero dedicar algún tiempo a alguna actividad que no tenga que ver con mis labores, rutinas u obligaciones. Es decir, dedicarme a algo que no tenga que ver con sólo sobrevivir. Esta es mi primera creación: una imagen. Esta imagen representa estos escritos, y con el tiempo, seguramente irá cambiando. Por los momentos me gusta, pero sé que evolucionará.

Esta es la primera representación de Un Torreón de Fortaleza.

Lo interesante de este placer, es que he logrado en esta imagen sintetizar ciertos pequeños gustos que a lo largo de mi vida he logrado disfrutar. Este torreón está realizado con un juego de construcción de castillos, que he tenido por más de 30 años. Lo fotografié con una cámara digital, que ahora me permite disfrutar del arte de la fotografía. Lo edité para colocarle ese cielo y los efectos dramáticos con un programa para computadoras de edición de imagenes avanzado, y aclaro, no soy experto en esta aplicación. Por eso, me siento bien orgulloso del resultado final.

8/7/07

La Inercia...

La Inercia es una fuerza poderosamente devastadora.

La Inercia rige el acontecer diario de mi país más que las fuerzas políticas que se encuentran en el poder. La Inercia rige las actividades en mi trabajo más que la misma Junta Directiva. La Inercia ha regido mi vida más de una vez, durante mucho tiempo.

¿Quieren saber como me he dado cuenta? Observen a su alrededor: Cada vez que alguien se queja más de una vez, sin ofrecer soluciones tangibles, se está dejando poseer por la Inercia. Cada vez que alguien voltea hacia el pasado, sobre todo hacia el pasado negativo, sin obtener nada constructivo de esta visión, se está dejando poseer por la Inercia. Cada vez que alguien acepta algo en contra de sus más fervientes deseos o creencias, ha sido poseído por la Inercia. Cada vez que alguien realiza sus actividades cotidianas sin cuestionarlas, aun (quizás intuitivamente) sabiendo que "algo está mal" y que lo podría hacer mejor, ha sido poseído por la Inercia. Y los efectos de la Inercia en cada una de estas y otras circunstancias, es como ya mencioné: devastador, destructivo, conformista, esclavizante, alienante.

La Inercia es una fuerza que se resiste al cambio. Es la fuerza que nos invita a dejar todo como está, a dejar todo igual. Nos invita a estar cómodamente detenidos viendo pasar la vida sin participar activamente en ella. La Inercia nos impide tomar decisiones cruciales, nos impide aceptar el reto de cambiar dramáticamente las cosas y existencias, nos impide asumir retos osados. Cuando somos Seres Inertes, somos seres pasivos, dóciles. No cuestionamos, no analizamos, solo aceptamos. Esto es lo devastador de la Inercia: Cuando estamos bajo su influencia, dejamos de ganar algo en nuestra vida, y esta poco a poco se nos escapa.

Ahora que estoy consciente de la existencia de esta fuerza, puedo y debo vivir en constante observación de sus efectos, y no dejarme influenciar por ella. Esta es una de las razones por las cuales son un constante agente de cuestionamiento de mi propia vida y del entorno que me rodea. Yo no hago nada sin estar convencido de su futuro provecho y utilidad. No realizo ninguna actividad sin conocer el porque debo realizarla. Cuando lo hago, como sucede mucho con las ordenes recibidas en mi empleo, dejo constancia de que no estoy conforme ello. Esto me ha dado un poco mas de tranquilidad para mi vida, porque así estoy seguro de continuar creciendo como ser vivo primero y luego como ser humano.

7/7/07

Improvisaciones... Somos unos Improvisados...

A veces (muchas veces), tengo la impresión de ser un extraño, un forastero o extraterrestre en la mayoría de los ambientes en donde me desenvuelvo. Me impresiona enormemente observar como el resto de la gente que me rodea cotidianamente asume que sus acciones y decisiones, tomadas tan a la ligera, están bien tomadas, aunque yo estoy convencido de que se están cometiendo en ese momento uno o más errores, que van a tener consecuencias graves en nuestro futuro desenvolvimiento.

Más grave me parece el hecho de que, advertencias por delante, el tiempo me da la razón.

Es bien cierto que el hecho de improvisar puede ayudarnos a sobrellevar de manera flexible las circunstancias que cambian de un momento a otro, y soy capaz de aceptar en este marco el actuar de manera inmediata. Pero también es cierto que abusamos en este entorno nacional de esta facilidad que tenemos para improvisar, y convertimos nuestras improvisaciones cada vez mas en mediocridades.

Podemos planificar, podemos encontrar y contar con los suficientes recursos para que cada proyecto que emprendamos fluya de manera correcta, podemos revisar y ensayar para probar en cada momento que vamos en el camino correcto, podemos corregir para perfeccionar el producto de nuestros esfuerzos. ¿Porqué entonces no lo hacemos?

Existen tantos ejemplos para este comportamiento generalizado en este país donde vivo que me es difícil seleccionar alguno en particular, voy a intentar esto.

Nuestros gobernantes siempre han inaugurado obras inconclusas en actos rimbombantes y egolátricos a su figura. ¿Porqué? No esperan a que dichas obras (escuelas, hospitales, carreteras, industrias, etc) estén concluidas, bien dotadas, en pleno funcionamiento, con el personal adecuado; es decir; completas. Vale más la promoción y el efecto inmediatista de una inauguración, que el mejoramiento que pueda significar en la comunidad dicha obra. El resultado es, muy a mi pesar, mediocre.

Un ejemplo en la organización. Sabemos que en general existen procedimientos administrativos para realizar de forma fácil y adecuada la mayoría de nuestras actividades; sin embargo, los empleados se empeñan en olvidar estos procedimientos, muchas veces alentados por sus supervisores, para lograr un objetivo inmediatista e improvisado. Y desde mi punto de vista, mediocre.

En la sociedad que me ha tocado vivir, existen muchísimos casos que puedo ilustrar, explicar e intentar paliar, pero me encuentro cada vez más convencido de que llevamos este comportamiento de resolver improvisando grabado en nuestros genes tercermundistas. Seguramente, pronto describiré en detalle algunos de los más ruidosos casos de improvisación que desembocan en mediocridad. Vaya si los he visto, vivido y sufrido.

6/7/07

Un Ser Familiar...

La existencia simplemente nos coloca en este gran tablero de juego llamado vida, donde nosotros, seres primero vivos y luego humanos, debemos seleccionar y decidir a cada momento como, cuando, con que reglas, y con quien o que efectuamos cada jugada.

Escogí pues ser un ser familiar. Así crecí, y así (queriendo o no) mis padres me educaron. Ahora me doy cuenta que fui bastante ingenuo, pues dejé que todos esos mensajes idílicos sobre el amor de la familia, la familia primero, etc., etc., se grabaran en mí sin ningún tipo de resistencia o explicación. Quizás en otro momento analice un poco más como crecí y como fuí educado.

También he sido (y espero seguir siendo) afortunado, pues entre todas las mujeres que se cruzaron en mis jugadas por este tablero, la gran mayoría de ellas excelentes mujeres a las que deseo eternamente lo mejor, una se ha quedado conmigo para formar nuestra familia, siendo realmente una modeladora de lo que ahora soy.

Y afortunadamente, siendo ingenuo, ella y yo hemos formado una familia muy especial, de una belleza que gracias en gran parte a esa ingenuidad, es como me enseñaron que debia ser una familia: unida, amorosa, ingenua, de gran espíritu, colaboradora. La verdad, en este momento, puedo decir que al principio creí que iba a ser mucho más dificil, y que ella, la que comparte esta aventura conmigo, es la gran responsable y facilitadora de esto.

Ciertamente, hemos logrado hacer una familia hermosa, con dos niñas espectaculares que superan con mucho mis más perfectos deseos. Estoy realmente agradecido y feliz de haber alcanzado este objetivo original y espero continuar (en este aspecto) siendo ingenuo, y seguir disfrutando de esta, mi familia.

5/7/07

Como Explicar esta Decisión...

Veamos. Sí... veamos...

Estoy parado en un Torreón, observando desde un punto bien alto de mi civilización todo lo que esta ocurriendo a mi alrededor. Así como gracias a la tecnología mediática, o de la información, o quiera llamarla cualquiera, nos rodea, bombardea e influye en nuestras esperanzas, decisiones, temores, actividades, salud y demás; así me observo a mí mismo inmerso en una cantidad de situaciones que exigen de mí actuar rápida y certeramente. Vaya compromiso para un ser humano.

Me encuentro en mi sitio de trabajo, operando información que para mi organización puede llegar a significar cientos, miles y hasta millones de dólares, pero que para mí puede significar sólo unos cientos de los mismos dólares.

Me encuentro en mi hogar, con mi esposa y mis dos hijas, presupuestando su futuro e intentando darles un ambiente afable, genuino, de familia como pocas existen.

Me encuentro sólo con mi esposa, convenciéndonos cada día de que estamos mejor que la mayoría, pero sabiendo que si estuviéramos en un ambiente de justicia, equidad, eficiencia, eficacia, verdad, etc; estaríamos mucho mejor. Además, intentando convencerla de que es la mejor esposa que pudiera algún caballero tener.

Me encuentro con mis compañeros de trabajo, hablando a veces idioteces (la mayoría) o verdades comunes a todos y también tergiversadas (a mi parecer) por todos.

Esta es una ínfima descripción de este ser, paralelo a mí, que intenta explicar (o explotar) todo lo que yo de otra forma no podría.

Así que entonces este es el inicio... de mi archivo vital... visto desde un Torreón en lo alto de una cumbre, en una civilización...