11/7/07

Las dos caras de la moneda...

Las realidades en las cuales me desenvuelvo exigen de mí un gran esfuerzo para mantener la ecuanimidad frente a cada una de las situaciones que se me presentan. El intentar mantener una posición objetiva es un ejercicio extenuante, al cual le puedo agregar la selección de cada palabra para expresar objetivamente y en el grado propio mi posición.

En Venezuela, la polarización de formas de pensamiento es evidente, y ha generado un distanciamiento destructivo entre los habitantes interesados en crecer y tener una mejor calidad de vida que cada vez más se disipa en esta ambivalencia de fuerzas que se agotan con sólo mantener cada cual su posición, así como el alimento y las capacidades físicas de bandos guerreros se agotan sólo al mantener su posición en cada una de sus trincheras en una batalla, sin avanzar, y desperdiciando el recurso más preciado: el tiempo. Obsérvese que escribí sólo de los habitantes que estamos interesados en crecer y tener una mejor calidad de vida. Del resto, quizás en algún otro momento me podría ocupar: este escrito no es el escenario apropiado.

Otro tanto sucede en la organización donde presto mis servicios como empleado: observo una realidad en mi desempeño y situación (y en el de los demás, pero me reservo esta opinión) y al mismo tiempo tengo una percepción totalmente distinta desde otras posiciones, locales o internacionales. Además, para describir estas percepciones deben ser asumidos distintos puntos de vista: como empleado, como profesional, como persona, como padre.

Esta situación se repite en la comunidad donde vivo, con las mismas consideraciones.

Para todas y cada una de estas situaciones y posiciones, intento asumir (repito: es muy dificil) una posición equilibrada. Intento aislar las posiciones de cada una de las partes, y en la medida de lo posible, aproximar a un punto medio cada una de estas partes, para generar fuerzas que se complementen, se sumen en resultados positivos, y no suceda que estas mismas fuerzas se anulen, siendo desperdiciadas.

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