24/7/09

Como la Tecnología se Humaniza...

Cuando me tocó comenzar a construir mi vida, una de las primeras decisiones tomadas fue en qué quería trabajar, en que quería basar mi actividad vital, de sobrevivencia.

Sin saber mucho del tema, aunque guiado por todo lo que caía en mis manos para leer, además de aconsejado por las buenas personas que resultaron ser mis profesores de bachillerato, decidí avocarme a estudiar lo que entonces se llamaba oficialmente "Procesamiento de Datos", ahora "Tecnologías de la Información". Ciertamente, para el momento de esta decisión, esta era un área muy poco accesible, altamente prometedora y también cubierta por velos místicos, obscuros y ciertamente poco conocidos. Películas como "Tron" y "2001: Odisea del Espacio" delineaban fantásticas historias alrededor de mi elección, aunque por otro lado, el ver a los "loquitos" que estudiaban esta especialidad en el Instituto Técnico Jesús Obrero trabajando con cerros de tarjetas perforadas (cosa que me tocó hacer por un tiempo) y corriendo detrás de un mensajero motorizado para ejecutar sus programas dibujaba un muy poco alentador panorama.

En medio de todo esto, lo que realmente me convenció de estudiar y dedicarle lo que va de mi vida a las Tecnologías de la Información, fue algo que deduje en aquel momento y que afortunadamente se ha hecho realidad para mí: De alguna forma, el dedicarme a la Computación me permitiría conocer otras personas, ocupaciones, especialidades; para luego convertir este conocimiento en herramientas útiles y productivas para devolvérselas a estos especialistas, y así ayudarlos a ser mejores. Esta fue y sigue siendo para mí una afirmación poderosa sobre mi posición al respecto de la Tecnología, fue reveladora sobre una parte de mi propósito como futuro profesional y que me ha permitido además mantenerme incólume ante los riesgos que debo asumir en mi desempeño. Pero quizás sean más importantes las implicaciones que para mí ha tenido semejante afirmación.

Primero que todo, el pensar de esta manera me ha permitido, por lo menos tangencialmente, conocer otras muchas profesiones y aprender de ellas. Me ha permitido observar médicos, vendedores, gerentes, obreros, almacenistas, planificadores, responsables de seguridad, corredores de bolsa y de alguna forma, vivir sus propias experiencias para poder ofrecerles algunas soluciones que mejoren su desempeño.

Además, la Tecnología desde este punto de vista se convierte en caras, preocupaciones, problemas tangibles a resolver, en herramientas de ayuda. Entonces, la Tecnología se humaniza, se hace presente, entiende, interpreta e intenta resolver aquello para lo cual ha sido creada, y ahora omnipresentemente solicitada.