25/1/10

Arrancando este Año 2010...

Aunque un poco atrasado, nunca es tarde para pensar y expresar nuestras resoluciones para este Año Nuevo y de esta nueva década. Es importante pararse un momento, dejar los apuros, revisar nuestros aciertos y fallos del año (y década) pasado y armar nuestra lista de buenos propósitos.

Antes que cualquier otra cosa, les deseo lo mejor de lo mejor para este nuevo ciclo vital. Es bueno iniciar cada actividad deseando el bien a nuestro prójimo. El bien existe, debe ser invocado en cada instante, para que esa buena vibra nos invada y nos haga más participativos, más abiertos a todas las opciones que tenemos al frente y poder observar y tomar las oportunidades de crecimiento que se nos presenten. El mal no existe, solo existe la ausencia de bien (Einstein: La oscuridad no existe, solo existe la ausencia de Luz).

Ya algunas veces he mencionado que siempre es bueno pensar y planificar cada una de las cosas que deseemos o necesitemos hacer, pero también es importante pasar a la acción, actuar con conciencia, previniendo las consecuencias de cada acción y tomando las medidas necesarias, sin hacer daño a nada y a nadie. Debemos ser ecológicos en el sentido de obtener el mayor beneficio de cada acción sin hacer daño a nuestro entorno: amigos, vecinos, familia, etc.

Últimamente se ha afianzado una convicción importante en mis pensamientos: no existen los desastres naturales, existen los descuidos humanos para que sucedan los desastres. Hago esta observación porque nuestra tarea ante la naturaleza debe ser protegerla, ella es la que nos provee de todo lo que consumimos. Luego, debemos aprender a prevenir: no podemos evitar los sucesos naturales, pero podemos prevenir y minimizar sus consecuencias.

Más que resoluciones para este año, son premisas para este año y para el resto de la vida. Pensamientos sencillos que han tomado mucho tiempo en madurar en algunas mentes, y que lamentablemente no han llegado a todas.