Otra vez: Decisiones, Fortaleza, Sentido Común...
Como muchos, de nuevo enfrento decisiones en las cuales debe privar el sentido común, un toque de pasión y mucha fortaleza para asumirlas.
De nuevo, los venezolanos nos vemos inmersos en decisiones que siempre comprometerán el destino de esta nación, cada vez más cansada de verse sobresaltada por estos eventos electorales. Nos es imposible "hacernos los locos" ante esta nueva arremetida de votaciones. Mientras escribo esto, estoy intentando buscar las palabras que definan este sentimiento que me embarga a mí (y estoy seguro que a muchos de nosotros, aunque no a la mayoria, lamentablemente) en este momento de cierta inutilidad en estos fútiles "ejercicios de democracia" sin caer en el área meramente polítiquera.
Me asalta la impotencia al observar como el mundo entero se vuelca a buscar soluciones a problemas prominentes: la economia global herida por su propio ego, al creerse omnipotente; la Tierra reclamándole al hombre su inconciencia o su desmedida avaricia en una producción consumista; guerras y hambruna que atacan sin piedad territorios y gentes que parecen haber olvidado ya como vivir en paz y algunas otras que se me escapan.
Mientras esto ocurre en nuestro planeta, esta Tierra de Gracia, productora de bienes preciados y necesarios, dueña de increibles recursos naturales, poseedora de las más atractivas bellezas y rincones, aún se debate en que hacer con la insensatez propia de sus habitantes, que se pelean aún rinconcitos de poder y bienestar inmediatos, vendiendo hasta su conciencia en el intento.
Estoy a punto de creer que nos engañamos nosotros mismos como género humano al ponernos la etiqueta de seres "sociales". A menos que "sociedad" signifique (como ha significado en muchos episodios históricos) aprovecharse de los recursos y de nuestros coterráneos para obtener un beneficio inmediato, entonces desde mi humilde punto de vista, no terminamos de evolucionar a ser seres "sociales".
Venezuela está siendo estrangulada por intereses malsanos, está siendo explotada y malbaratada por unos pocos que buscan obtener los más elementales beneficios a cambio de la destrucción, está siendo drenada y cada vez más pisoteada por las infulas de poder inmediato en cada parcelita del pais.
Hasta que no evolucionemos a seres "sociales", conscientes de nuestro entorno y nuestros semejantes, no podremos avanzar y seguiremos destruyendo esta Tierra de Gracia. No me refiero solo a estos eventos inmediatos (como ya expliqué: casi inútiles). Me refiero a que debemos todos tomar decisiones trascendentales, significativas. Porque no se trata de la decisión de unos pocos o del trabajo de unos pocos: se trata de una decisión que debemos tomar todos y de un sólo esfuerzo enfocado que todos debemos realizar para que esta Tierra sea efectivamente de Gracia y de provenir para todos los Venezolanos.
1 comentario:
El mundo no es malo solo porque unos pocos lo son... sino porque la mayoría dejamos que lo sean...
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